Cuando una persona está buscando algún tipo de crédito, por ejemplo, un préstamo personal, seguramente se enfrentará a un número importante de instituciones que lo ofrecen y, por ende, también a una gran variedad de productos similares. Si sólo analiza la tasa de interés, seguramente hará una mala decisión financiera, que le puede resultar muy cara al final de pagar.